
Opino que respecto al nuevo nombre sería el más conveniente PERIODISMO SOCIAL, porque ahi refleja como el cuidadano (la sociedad en general) participa de tal manera que forma un criterio en el cual encontramos su propia versión de la verdad.
¡Bienvenido a mi blog sobre Psicología Para Todos! La Psicología es el estudio de la mente, junto a aquellos aspectos de la mente como percepción, cognición, emoción y comportamiento. ¡La buena noticia es que ustedes y yo podemos participar en este proceso! Y este texto presentado a continuación es un lugar tan bueno para empezar como cualquier otro.

Al caer, aprendemos a caminar. Ante la adversidad, existen hombres y mujeres que parecen haber nacido para manejar las dificultades. Son personas que en presencia de un terremoto, un fuego, un accidente o una perdida de un ser querido, se sobreponen, reaccionan tempranamente y comienzan a actuar para enfrentar la situación y resolver el problema. No queremos plantearnos el dilema de sí esta conducta es innata o aprendida. Lo cierto es que todos podemos comportarnos adecuadamente frente a las dificultades y los diferentes eventualidades que se presentan en la vida, si nos preparamos para ello. Lo primero que tenemos que saber es que estos hechos ocurren y que algunos nos tocaran. Lo más probable es que los padres se reúnan con la Divina Providencia antes que sus hijos, igual ocurriría con otros familiares mayores. Las estadísticas nos enseñan que todo ser humano tiene probabilidades de sufrir un accidente o hallarse en medio de un movimiento telúrico, maremoto, deslave, inundación, huracán o algún fenómeno de esta naturaleza. Suceden igualmente incendios, choques, desventuras, asaltos y otros tipos de desgracias. Debemos aceptar el hecho de que al menos alguna de estas circunstancias podríamos presenciarla en nuestra vida. Una vez que estamos conscientes de esto, el segundo paso es saber ¿Qué hacer para controlar la desbordada emoción durante el momento de una situación comprometida? Lo normal es que perdamos el control emocional porque el miedo o el dolor nos paralizan, no nos dejan pensar ni actuar racionalmente. En medio de una crisis, en nuestro cerebro ocurren millones de descargas eléctricas que reclutan a todas nuestras neuronas.


